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¿Qué es el PDR o la reparación de abolladuras sin pintura?

¿Qué es el PDR o la reparación de abolladuras sin pintura?

Descubre cómo el PDR (Paintless Dent Repair) repara abolladuras sin pintura. Ahorra hasta un 70%, conserva la pintura original y recupera tu coche en horas. Guía completa sobre técnicas, precios y ventajas.

Tabla de contenido:

¿Qué es el PDR o la reparación de abolladuras sin pintura?

El PDR (Paintless Dent Repair), conocido en español como reparación de abolladuras sin pintura, es una técnica especializada de chapa sin pintura que permite eliminar abolladuras del vehículo sin necesidad de repintar. Este método revolucionario manipula el metal desde el interior de la carrocería, devolviéndolo a su forma original mientras preserva la pintura de fábrica.

A diferencia de la reparación tradicional de chapa y pintura, que requiere lijar, aplicar masilla, imprimar y repintar, el PDR trabaja directamente sobre el metal original del vehículo. Esta técnica de reparación de abolladuras se ha convertido en la opción preferida tanto por talleres especializados como por compañías de seguros debido a su eficacia, rapidez y menor coste.

Historia del PDR: De las fábricas a tu taller

Los orígenes de la técnica

La historia del Paintless Dent Repair comienza en las décadas de 1940 y 1950 en las plantas de producción de Mercedes-Benz en Alemania. Los técnicos desarrollaron esta técnica para realizar ajustes precisos en la línea de producción sin necesidad de repintar los vehículos nuevos, ahorrando tiempo y costes significativos en el proceso de fabricación.

Durante los años 80 y 90, el PDR experimentó su verdadera popularización en Estados Unidos, donde los técnicos perfeccionaron las herramientas y metodologías. Desde 2010 hasta la actualidad, esta técnica ha vivido un auge sin precedentes, expandiéndose mundialmente y convirtiéndose en un estándar en la reparación de vehículos modernos.

¿Cuándo es viable la reparación PDR? Casos y limitaciones

✅ Casos Ideales para reparación sin pintura

El PDR es la mejor opción cuando se cumplen las siguientes condiciones:

Pintura en perfectas condiciones: La laca y la pintura del vehículo deben estar intactas, sin rayas, descascarillado ni oxidación. Este es el requisito fundamental para cualquier reparación de abolladuras sin pintura.

Metal no deformado permanentemente: Las abolladuras donde el metal mantiene su elasticidad natural y no ha sido estirado son candidatas perfectas. El metal con «memoria» puede volver a su forma original mediante la técnica PDR.

Abolladuras pequeñas y medianas: El rango ideal oscila entre 1 y 15 centímetros de diámetro. Estas abolladuras de puerta, golpes de parking o impactos de balón son perfectamente reparables.

Acceso a la zona posterior: Es fundamental poder acceder al reverso del panel afectado, ya sea a través de huecos naturales del vehículo o desmontando componentes interiores. Sin acceso posterior, se utilizan técnicas de glue pulling o extracción con adhesivo.

Paneles no estructurales: Puertas, capó, maletero, aletas y techo son las zonas más propicias. Estos paneles suelen tener el grosor de metal ideal (0.6-1mm) para la técnica PDR.

Zonas comunes reparables con PDR:

  • Abolladuras en puertas de coche
  • Golpes en capó
  • Abolladuras en maletero
  • Daños en aletas delanteras y traseras
  • Abolladuras en techo por granizo
  • Pequeños impactos en paneles laterales

❌ Casos No viables para PDR

Existen situaciones donde la reparación sin pintura no es posible y se requiere chapa y pintura tradicional:

Pintura dañada: Si la pintura está saltada, rayada profundamente o presenta óxido, el PDR no puede aplicarse. En estos casos, es inevitable el repintado.

Metal estirado o con pliegues: Cuando el impacto ha sido tan severo que el metal presenta pliegues pronunciados o se ha estirado permanentemente, pierde su capacidad de volver a la forma original.

Daños estructurales: Las zonas con refuerzos dobles, como los pilares o el chasis, generalmente no permiten el acceso necesario ni son adecuadas para PDR por razones de seguridad estructural.

Sin acceso posterior: Aunque existen técnicas alternativas como el glue pulling, algunos diseños de vehículos modernos tienen paneles completamente sellados donde ninguna técnica PDR es viable.

Materiales especiales: Algunos aluminios de alta dureza o aceros de ultra alta resistencia utilizados en vehículos modernos pueden ser demasiado rígidos para la manipulación PDR tradicional.

Perforaciones o rasgaduras: Cualquier daño que haya roto la continuidad del metal requiere soldadura y, por tanto, repintado posterior.

Ventajas del PDR: Por qué elegir la reparación sin pintura

Beneficios económicos de la reparación PDR

Ahorro significativo: El precio de una reparación PDR representa entre un 50% y un 70% menos que una reparación tradicional de chapa y pintura. Mientras que una abolladura pequeña reparada con el método tradicional puede costar entre 200-400€, con PDR el coste oscila entre 80-150€.

Mayor margen de beneficio para talleres: Los talleres especializados en PDR pueden ofrecer márgenes de beneficio del 60-80%, lo que les permite ser más competitivos en precio mientras mantienen rentabilidad.

Ventaja temporal: Rapidez en la reparación

Reparación en el mismo día: Una abolladura típica se repara en 1-4 horas con PDR, frente a los 2-5 días que requiere una reparación tradicional con pintura. Esto significa que puedes dejar tu coche por la mañana y recogerlo esa misma tarde.

Sin tiempo de secado: Al no aplicar masilla ni pintura, no hay tiempos de espera para el secado o curado de materiales. El vehículo está listo para circular inmediatamente después de la reparación.

Alta rotación para talleres: Los talleres PDR pueden procesar más vehículos al día, aumentando su productividad y reduciendo las listas de espera para los clientes.

Conservación del valor del vehículo

Pintura de fábrica intacta: Mantener la pintura original del fabricante es crucial para el valor de reventa. Los compradores potenciales valoran enormemente que un vehículo conserve su pintura de fábrica, ya que cualquier repintado genera dudas sobre accidentes previos.

Garantía del fabricante preservada: La reparación sin pintura no afecta a la garantía del vehículo, algo que puede ocurrir con reparaciones que involucran pintura no autorizada por el fabricante.

Historial limpio: Al no requerir intervenciones de pintura, el vehículo mantiene su historial de mantenimiento más limpio, lo que aumenta su atractivo en el mercado de segunda mano.

Beneficios medioambientales

Cero emisiones químicas: El PDR no utiliza pinturas, disolventes, masillas ni productos químicos contaminantes. Es una reparación ecológica que reduce significativamente la huella de carbono.

Sin residuos peligrosos: No genera residuos que requieran tratamiento especial, a diferencia de la pintura automotriz que produce desechos clasificados como peligrosos.

Menor consumo energético: No requiere cabinas de pintura, hornos de secado ni equipamiento que consuma grandes cantidades de energía eléctrica.

Ventajas para colaboraciones comerciales

Alianzas con seguros: Las compañías de seguros prefieren el PDR por su menor coste y mayor rapidez, lo que facilita acuerdos comerciales con talleres especializados.

Convenios con concesionarios: Los concesionarios oficiales utilizan servicios PDR para reparar vehículos de ocasión antes de ponerlos a la venta y para atender pequeños daños en vehículos nuevos.

Servicios para flotas: Las empresas con flotas de vehículos aprecian la rapidez del PDR, que minimiza el tiempo de inactividad de sus unidades.

Herramientas profesionales para PDR

Varillas PDR: El alma de la técnica

Las varillas para PDR son herramientas especializadas de precisión fabricadas en diferentes materiales y diseños:

Varillas de gancho: Diseñadas para introducirse por ventanas o huecos del interior del vehículo. Están disponibles en longitudes de 30 a 150 cm y con diversos ángulos para acceder a diferentes zonas de la carrocería. Son las más versátiles y utilizadas en el trabajo diario.

Varillas de punta: Permiten un empuje directo y preciso. Existen con puntas en forma de bola (para abolladuras amplias), puntas finas (para trabajo de detalle) y puntas planas (para distribución de presión). La precisión milimétrica de estas herramientas es fundamental para el éxito de la reparación.

Varillas de pala: Utilizadas en zonas más amplias donde se necesita distribuir la presión de manera uniforme. Son especialmente útiles en paneles grandes como capós o techos.

Materiales de fabricación:

  • Acero primavera: El material más común, ofrece la flexibilidad necesaria manteniendo resistencia
  • Acero inoxidable: Mayor durabilidad y resistencia a la corrosión
  • Fibra de carbono: Varillas premium ultraligeras, ideales para trabajo prolongado

Inversión inicial: Un set básico profesional incluye entre 15 y 30 varillas con una inversión de 300-800€. Los sets profesionales avanzados pueden superar los 1.500€.

Sistema de iluminación PDR: Ver para creer

La importancia de la iluminación: Los profesionales coinciden en que el 50% del éxito en PDR depende de ver correctamente la abolladura. Sin un sistema de iluminación adecuado, es imposible trabajar con la precisión necesaria.

Reflector LED de líneas: Este es el componente más crítico del equipamiento PDR. Proyecta líneas paralelas sobre el panel que, al reflejarse, revelan cualquier distorsión en la superficie. Donde las líneas se curvan o rompen, ahí está la abolladura. Este feedback visual en tiempo real permite al técnico ver instantáneamente el efecto de cada ajuste.

Tipos de sistemas de iluminación:

  • LED portátil: El más común en talleres modernos, ofrece movilidad y bajo consumo
  • Fluorescente tubular: Sistema tradicional, aún utilizado por algunos profesionales
  • Sistemas ajustables con trípode: Permiten posicionar la luz en el ángulo óptimo

Inversión en iluminación: Entre 150-400€ para sistemas profesionales de calidad. No escatimar en este elemento es fundamental para obtener resultados profesionales.

Sistema Glue Pulling: Reparación sin acceso posterior

El glue pulling o extracción con adhesivo es la solución cuando no existe acceso a la parte posterior del panel:

Componentes del sistema:

  • Adhesivo termofusible: Pegamento especial de alta resistencia que se calienta y enfría rápidamente
  • Pistola de pegamento profesional: Con control de temperatura para aplicación óptima
  • Tabs o pegatinas: Disponibles en diferentes formas (circular, rectangular, con puente) y tamaños para adaptarse a cada tipo de abolladura
  • Extractor slide hammer o puller: Herramienta de tracción que permite extraer gradualmente el metal

Proceso de glue pulling:

  1. Preparación de superficie: Limpiar completamente la zona con alcohol o desengrasante específico para eliminar ceras, siliconas o suciedad que impidan la adherencia.
  2. Aplicación del adhesivo: Calentar el tab y aplicar adhesivo termofusible caliente. Colocar firmemente sobre el centro de la abolladura asegurando contacto completo.
  3. Tiempo de curado: Esperar 2-3 minutos para que el adhesivo se enfríe y alcance su máxima resistencia. La temperatura ambiente afecta este tiempo.
  4. Extracción: Acoplar el slide hammer o puller al tab y realizar extracciones controladas. Los golpes deben ser firmes pero progresivos, nunca bruscos.
  5. Remoción de adhesivo: Una vez completada la extracción, aplicar alcohol isopropílico y retirar el adhesivo con una espátula de plástico. El adhesivo se desprende limpiamente sin dañar la pintura.

Aplicaciones principales:

  • Reparación de granizo: Permite reparar cientos de pequeñas abolladuras rápidamente
  • Montantes y pilares: Zonas con acceso posterior imposible
  • Techos: Complemento ideal a las varillas en zonas de difícil acceso
  • Paneles modernos: Vehículos con diseños que limitan el acceso interior

Inversión en glue pulling: Un kit completo profesional cuesta entre 200-500€, incluyendo pistola, variedad de tabs y herramientas de extracción.

Técnicas PDR profesionales: El arte de la reparación

Lectura y análisis de la abolladura

Antes de tocar el vehículo, un técnico PDR profesional invierte 5-10 minutos en un análisis detallado de la abolladura. Esta evaluación determina el éxito de la reparación:

1. Identificar el punto de impacto: El centro de la abolladura es donde se concentró la energía del golpe. Identificar este punto es crucial porque define la estrategia de reparación. Generalmente es la zona más profunda y desde donde irradian las tensiones.

2. Evaluar las tensiones del metal: Cada abolladura crea un patrón de tensiones en el metal circundante. Los bordes suelen presentar «bordes duros» donde el metal está tensionado. Frecuentemente aparece una «corona elevada» alrededor de la abolladura, donde el metal se ha levantado ligeramente. Los pliegues o arrugas indican zonas de mayor complejidad.

3. Determinar el método de acceso: ¿Existe acceso directo por la parte posterior? ¿Es necesario desmontar tapizados, paneles interiores o componentes? ¿Se requiere la técnica de glue pulling? Esta decisión afecta el tiempo y coste de la reparación.

4. Planificar la estrategia de ataque: Un técnico experto planifica mentalmente toda la secuencia: ¿Comenzar por el centro o por los bordes? ¿Qué varilla es la más adecuada? ¿Cuánta presión se necesita? ¿En qué orden se trabajarán las diferentes zonas?

Técnica de empuje: La regla de oro del PDR

La filosofía del PDR se resume en: «Paciencia y precisión sobre fuerza bruta». Un técnico novato intenta eliminar la abolladura con fuerza; un profesional lo hace con precisión y tiempo.

Posicionamiento de la varilla: Colocar la punta de la varilla exactamente bajo el punto más bajo de la abolladura. El ángulo debe ser lo más perpendicular posible a la superficie para maximizar la eficiencia del empuje y evitar deslizamientos.

Primer empuje (Knock Down): Esta fase inicial es fundamental. Se aplican de 10 a 20 pequeños empujes con presión muy suave. El objetivo no es eliminar completamente la abolladura, sino subir el metal aproximadamente un 80% y, lo más importante, aflojar las tensiones creadas por el impacto. Este «aflojamiento» permite que el metal recupere parte de su memoria natural.

Trabajo fino: Una vez aflojadas las tensiones, comienza el verdadero arte del PDR. Se realizan microempujes extremadamente controlados mientras se observa en tiempo real el reflector de líneas. Cada pequeño ajuste se verifica inmediatamente, y se continúa hasta que las líneas del reflector están perfectamente rectas y paralelas, indicando una superficie completamente plana.

Verificación del resultado: La inspección final incluye pasar la mano suavemente sobre la zona reparada para detectar cualquier irregularidad táctil. Comprobar desde múltiples ángulos bajo el reflector. Utilizar luz rasante (luz desde un ángulo muy bajo) para detectar imperfecciones invisibles con luz directa.

Errores comunes de principiantes:

  • Exceso de fuerza: Sobrepasar el punto original y crear una elevación requiere trabajo de tapping adicional
  • Trabajar demasiado rápido: El metal necesita tiempo para responder a cada ajuste
  • Mal uso del reflector: No aprovechar el feedback visual en tiempo real
  • Intentar eliminar el 100% inmediatamente: Ignorar la importancia de aflojar tensiones primero

Técnica de Tapping: Controlando las elevaciones

El tapping o golpeteo controlado es la técnica complementaria al empuje, utilizada para bajar zonas que han quedado sobre-elevadas o las coronas altas que rodean algunas abolladuras.

Herramientas de tapping:

  • Martillo de goma o teflón: No daña la pintura y permite control preciso
  • Taco de madera o plástico: Distribuye el impacto en un área mayor
  • Tapping down tools especializados: Herramientas diseñadas específicamente para esta técnica

Aplicación del tapping: Se utiliza para bajar zonas que han sobrepasado el nivel original durante el proceso de empuje. Siempre se combina con observación constante en el reflector. Los golpes deben ser suaves y precisos, nunca bruscos. Se trabaja en coordinación con el empuje desde el interior para lograr la superficie perfecta.

Reparación de granizo: Desafío y oportunidad

Una tormenta de granizo puede transformarse en una pesadilla para los propietarios de vehículos, con 50 a 200 abolladuras pequeñas cubriendo todo el coche. El PDR ha revolucionado completamente el tratamiento de estos daños.

Metodología específica para granizo

1. Mapeo de abolladuras: El primer paso es identificar y marcar todas las abolladuras presentes. Esto evita pasar por alto daños y permite estimar con precisión el tiempo de reparación.

2. Clasificación por severidad: Se categorizan las abolladuras en pequeñas (S), medianas (M) y grandes (L). Esta clasificación determina la técnica a utilizar en cada una.

3. Orden de trabajo estratégico: Se trabaja desde las abolladuras más grandes hacia las más pequeñas. Las grandes requieren más trabajo con varillas, mientras que las pequeñas se reparan eficientemente con glue pulling.

4. Técnica 80/20: Esta estrategia optimiza el tiempo: aproximadamente el 80% de las abolladuras se reparan con glue pulling, que es rápido y eficiente para daños pequeños. El 20% restante se refina con varillas para obtener el acabado perfecto.

5. Tiempo estimado: Un vehículo severamente afectado por granizo requiere entre 8 y 20 horas de trabajo, que se distribuyen típicamente en 2-3 días laborables.

Rentabilidad de la reparación de granizo

Precio al cliente: Entre 1.500€ y 3.000€ dependiendo de la cantidad y severidad de las abolladuras, el tipo de vehículo y la complejidad del acceso.

Trabajo asegurado: Las compañías de seguros son los principales clientes para reparaciones de granizo. Muchas tienen acuerdos directos con talleres especializados en PDR.

Margen de beneficio: Alto, considerando que gran parte del trabajo se realiza con técnicas rápidas como glue pulling.

Volumen de trabajo: Después de una tormenta de granizo, los talleres PDR experimentan picos de demanda que pueden mantenerlos ocupados durante meses.

Precios de la reparación PDR: ¿Cuánto cuesta?

Tarifa por tipo de abolladura

Abolladuras pequeñas (1-5 cm): Precio: 60-120€ Tiempo: 30-60 minutos Ejemplos: Golpe de puerta de parking, pequeño impacto de balón

Abolladuras medianas (5-10 cm): Precio: 120-250€ Tiempo: 1-2 horas Ejemplos: Golpe moderado de puerta, impacto de carrito de compra

Abolladuras grandes (10-15 cm): Precio: 250-400€ Tiempo: 2-4 horas Ejemplos: Golpe fuerte, impacto significativo

Múltiples abolladuras: Se aplican descuentos progresivos cuando hay varias abolladuras en el mismo vehículo, ya que el técnico ya está trabajando en el coche y puede optimizar el proceso.

Reparación completa de granizo: Precio: 1.500-3.000€ Tiempo: 8-20 horas (2-3 días)

Factores que afectan el precio

Ubicación de la abolladura: Zonas de difícil acceso o que requieren desmontaje de componentes incrementan el coste.

Tipo de vehículo: Vehículos de gama alta o con paneles especiales pueden tener tarifas superiores.

Complejidad del daño: Abolladuras con tensiones complejas o coronas pronunciadas requieren más tiempo y habilidad.

Necesidad de glue pulling: Cuando no hay acceso posterior, el proceso puede ser más laborioso.

Formación PDR: Cómo convertirse en técnico especializado

Cursos y certificaciones

Nivel Básico (40-80 horas):

  • Fundamentos teóricos del PDR
  • Conocimiento de herramientas básicas
  • Práctica en abolladuras simples
  • Inversión: 1.000-2.000€
  • Ideal para: Técnicos de taller que quieren añadir PDR a sus servicios

Nivel Avanzado (100-200 horas):

  • Técnicas complejas y abolladuras difíciles
  • Especialización en granizo
  • Glue pulling avanzado
  • Técnicas de tapping profesional
  • Inversión: 2.500-5.000€
  • Ideal para: Profesionales que quieren dedicarse exclusivamente al PDR

Aunque no existe una certificación oficial europea única, las escuelas reconocidas emiten certificados que son valorados en la industria. Las asociaciones internacionales como PDR Nation o NAPDRT (National Alliance of Paintless Dent Repair Technicians) en Estados Unidos establecen estándares de calidad.

Tiempo de dominio

Aunque los cursos proporcionan los fundamentos, alcanzar el dominio completo del PDR requiere entre 1 y 3 años de práctica intensiva. Como cualquier arte, la excelencia se alcanza con experiencia, repetición y aprendizaje continuo de casos cada vez más complejos.

Equipamiento completo: Inversión inicial para un taller PDR

Inversión mínima profesional

Herramientas básicas:

  • Set de varillas profesional (15-30 piezas): 300-800€
  • Reflector LED con trípode: 150-400€
  • Kit de glue pulling completo: 200-500€
  • Herramientas complementarias (tapping tools, soportes): 100-300€

Inversión total inicial: 750-2.000€ para un equipamiento básico profesional.

Equipamiento avanzado: Los talleres especializados de alto nivel pueden invertir entre 5.000-10.000€ en herramientas premium, sistemas de iluminación múltiples, variedad amplia de varillas especializadas y equipamiento para casos complejos.

Retorno de la inversión

Con tarifas de 60-400€ por reparación y tiempos de 1-4 horas, la inversión inicial se recupera rápidamente. Un técnico que realice 2-3 reparaciones diarias puede amortizar su equipamiento en el primer mes de trabajo.

PDR vs Reparación tradicional: Comparativa completa

AspectoPDRReparación Tradicional
Tiempo1-4 horas2-5 días
Precio60-400€200-800€
PinturaSe conserva originalSe repinta
Garantía fabricanteSe mantienePuede perderse
Valor reventaNo afectaPuede reducirse
Materiales tóxicosNingunoMasillas, pinturas, disolventes
ResultadoRestauración originalReparación cosmética
Aplicabilidad60-70% de casos100% de casos

Encuentra un taller PDR de confianza

Características de un buen profesional PDR

Portafolio visual: Un técnico profesional debe mostrar fotografías de antes y después de sus trabajos. La transparencia en los resultados es señal de confianza en su habilidad.

Garantía escrita: Los mejores profesionales ofrecen garantía sobre su trabajo, generalmente de 1-2 años.

Formación certificada: Busca técnicos con certificados de escuelas reconocidas y formación continua.

Equipamiento profesional: Un taller serio cuenta con sistemas de iluminación profesionales, variedad de herramientas y espacio adecuado de trabajo.

Evaluación honesta: Un profesional ético te informará si tu caso no es viable para PDR, en lugar de intentar una reparación que no dará buenos resultados.

Referencias y opiniones: Consulta opiniones en Google, redes sociales y foros especializados. La reputación es fundamental en este sector.

Preguntas para hacer a tu técnico PDR

  • ¿Cuántos años de experiencia tiene en PDR?
  • ¿Puede mostrarme ejemplos de trabajos similares?
  • ¿Qué garantía ofrece sobre la reparación?
  • ¿Cuál es el tiempo estimado de reparación?
  • ¿Qué sucede si la abolladura no puede repararse completamente con PDR?
  • ¿Trabaja con compañías de seguros?

El futuro del PDR: Tendencias y evolución

Innovaciones tecnológicas

La industria del PDR continúa evolucionando con nuevas tecnologías:

Sistemas de iluminación LED avanzados: Con mayor precisión y portabilidad.

Adhesivos de nueva generación: Más resistentes y fáciles de remover.

Herramientas de materiales compuestos: Varillas más ligeras y resistentes.

Formación digital: Cursos online con realidad aumentada para practicar virtualmente.

Creciente aceptación en la industria

Cada vez más compañías de seguros especifican el PDR como método preferido para reparaciones de abolladuras menores. Los concesionarios oficiales incorporan servicios PDR para su flota de ocasión. Los fabricantes reconocen el PDR como método válido que no afecta garantías.

Sostenibilidad y regulaciones

Con las crecientes regulaciones medioambientales europeas que limitan el uso de productos químicos en talleres, el PDR se posiciona como la alternativa ecológica perfecta para la reparación de carrocerías.

Conclusión: ¿Es el PDR la solución para tu vehículo?

El Paintless Dent Repair ha demostrado ser mucho más que una moda pasajera en la industria automotriz. Es una técnica consolidada que ofrece ventajas reales y tangibles tanto para propietarios de vehículos como para profesionales del sector.

Si tu coche ha sufrido una abolladura sin daños en la pintura, el PDR es probablemente la mejor opción: más económica, más rápida, más ecológica y que preserva el valor original de tu vehículo.

La clave está en encontrar un técnico PDR cualificado que pueda evaluar honestamente tu caso y ofrecer una solución profesional. No todas las abolladuras son reparables con esta técnica, pero cuando lo son, los resultados son extraordinarios.

En un mundo cada vez más consciente del impacto medioambiental y donde el tiempo es un valor preciado, el PDR representa el futuro de la reparación de carrocerías. Tu coche puede volver a lucir como nuevo, conservando su pintura original, en cuestión de horas y a una fracción del coste tradicional.


¿Necesitas reparar una abolladura? Busca un taller especializado en PDR cerca de ti, solicita una evaluación gratuita y descubre si tu vehículo es candidato para esta técnica revolucionaria. Tu coche y tu cartera te lo agradecerán.


Preguntas frecuentes sobre PDR

¿Cuánto cuesta reparar una abolladura sin pintura? El precio varía entre 60-400€ dependiendo del tamaño y complejidad. Las abolladuras pequeñas cuestan 60-120€, mientras que las grandes pueden llegar a 400€.

¿Se nota la reparación PDR? Cuando se realiza correctamente por un profesional cualificado, la reparación es completamente invisible y el panel queda como original de fábrica.

¿Cuánto tiempo tarda una reparación PDR? Entre 1 y 4 horas para abolladuras individuales. Las reparaciones de granizo pueden requerir 2-3 días.